Cuba adopta medidas para garantizar generación eléctrica ante aumento de la demanda
El trabajo del Ministerio de Energía y Minas, la capacidad de generación del país, la facturación de la electricidad, las afectaciones en el servicio de las últimas semanas y la importancia del ahorro fueron algunos de los temas tratados este miércoles en la Mesa Redonda. Mientras el país llama al aislamiento social y crecen los consumos de electricidad en los hogares, Cuba adopta medidas para garantizar el servicio.
Cuba trabaja para evitar los apagones
Desde que el país estableció el plan de medidas para enfrentar al nuevo coronavirus, el Ministerio de Energía y Minas implementó un grupo de acciones específicas para sostener la vitalidad de las operaciones. Con casi 90 mil trabajadores y actividades esenciales para la economía nacional, una prioridad resultó evitar el contagio, en especial en aquellas personas consideradas imprescindibles.
Según Liván Arronte Cruz, ministro cubano del ramo, otro elemento clave fue asegurar el servicio eléctrico en hospitales y centros de aislamiento, así como el funcionamiento de grupos electrógenos de emergencia. Junto a ello, también se buscó garantizar las producciones de carbonato de calcio y sal, imprescindibles para la industria del aseo y para la entrega de cloro o hipoclorito de sodio, respectivamente.
“En medio de este panorama el Ministerio de Energía y Minas se encuentra enfrascado en responder a sus principales compromisos. Así, se cumplen los planes vinculados al níquel, mientras se sobrecumple la producción de petróleo nacional, se mantiene el trabajo en las minas y continúan estables las refinerías”, apuntó el ministro.
Respecto a la generación de energía eléctrica, Arronte Cruz explicó que actualmente reciben mantenimiento tres unidades generadoras. Una vez finalizadas esas labores, la plantas ofrecerán una mayor estabilidad al Sistema Electroenergético Nacional.
Sobre este tema, el ministro cubano comentó que en el último mes el consumo en el sector residencial muestra un comportamiento de 1932 megawatts hora y 1030 toneladas de combustible diario por encima de lo planificado para abril. Esos valores representan un crecimiento del 10 por ciento en comparación con lo previsto.
“Aunque sectores como el turismo y otros no esenciales estén detenidos, eso apenas representa un decrecimiento del 3 por ciento en el consumo. Esa cifra no compensa el incremento visto en el consumo de los hogares cubanos”, comentó.
A este sobregiro no planificado se une el gasto de centros altos consumidores, como las acerías, las entidades de las industrias ligera y química, las fábricas de cemento, la agricultura, el níquel y el petróleo. Esos sectores —dijo— mantienen sus actividades habituales.
El Ministro de Energía y Minas explicó que el esquema de generación del país se basa en el empleo de las energías renovables, el gas, la energía termoeléctrica y finalmente el uso de diésel. Este último combustible es el más caro y el utilizado para responder a la demanda en los picos eléctricos, pues se utiliza en los motores para la generación distribuida. “Si necesitamos más diesel que el planificado, eso conspira contra otras actividades de la economía, como el transporte”
No obstante, Liván Arronte Cruz aseguró que el país tiene toda la disposición de evitar los apagones, un asunto para lo cual resulta fundamental el apoyo de la todos para contribuir a minimizar el sobreconsumo de energía eléctrica.
Armando Cepero Hernández, Director General de la Unión Eléctrica de Cuba, explicó que esa entidad es la encargada de garantizar de forma ininterrumpida la electricidad necesaria en el país. Sin embargo, una mayoría de redes aéreas provoca una cantidad superior de fallos y averías que originan molestias en la población.
En estrecha relación con este tema, el Director General de la Unión Eléctrica de Cuba explicó que las interrupciones vistas en las últimas semanas en varios puntos del país son consecuencia del aumento de las cargas originadas por la permanencia de más personas en los hogares. A su vez, las altas temperaturas propiciaron incendios que dañaron algunas líneas de distribución.
Sobre la facturación del consumo en los hogares, Armando Cepero recordó que el país decidió cerrar las oficinas comerciales, pero sí se realizará la lectura del consumo en cada vivienda. En el caso de aquellos donde los relojes esté en áreas comunes o aufera de la vivienda esta se realizará por el lector-cobrador. Cuando el. reloj esté dentro de las viviendas se requerirá la colaboración en la lectura de los moradores de la vivienda, para que el lector no tenga que entrar a la casa. Esos consumos se cobrarán cuando mejore la situación epidemiológica. No obstante, el directivo exhortó a utilizar mucho más los canales electrónicos para el pago de la factura eléctrica, evitando así que después las familias tengan una sobrecarga financiera por la acumulación de facturas.
De acuerdo a Elaine Moreno Carnet, Directora General de la Oficina para el Uso Racional de la Energía (ONURE), el país analiza de forma constante el consumo de electricidad.
La Directora General de la ONURE reiteró que los mayores incrementos en el consumo de electricidad en Cuba ocurren en el sector residencial, con un aumento desde el 59 hasta el 70 por ciento en el último mes.
Para enfrentar esa situación —dijo— es imprescindible el apoyo de la población, sobre todo en los horarios comprendidos entre las once de la mañana y la una de la tarde, así como entre las seis de la tarde y las diez de la noche.
Elaine Moreno agregó que no se trata afectar la calidad de vida de las personas, sino de evitar el despilfarro. A su vez, resaltó la importancia de acometer acciones en las viviendas, como evitar abrir los refrigeradores de forma constante, apagar luces innecesarias, utilizar los aires acondicionados luego de las diez de la noche o aprovechar la luz natural.
“Quedarse en casa ahora es primordial, pero junto a ello es imprescindible mantener un consumo responsable para ayudar a la economía familiar y también a la del país”, concluyó.



